Ha tardado 2 horas y 4 minutos en llegar al continente africano y es el primer español que lo consigue

Girona, 25 de marzo de 2015. Miquel Suñer, el nadador gerundense especialista en travesías en mar abierto sin neopreno, ha conseguido cruzar nadando esta mañana los 7, 5 kilómetros que separan la famosa isla de Robben Island de Blouberg, Ciudad del Cabo (Sur -África). El nadador, que ha tardado 2 horas y 4 minutos se convierte en el primer atleta estatal en completar esta simbólica travesía de gran belleza paisajística y complejidad técnica sobre todo por la baja temperatura del agua, que hoy no superaba los 13,5 ºC.

El reto de Suñer ha comenzado a las 08,22h de la mañana (hora catalana), en Robben Island y terminó a las 10,26 (hora catalana) en la localidad de Blouber, de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Ha nadado a una temperatura media del agua de 13,5ºC, aunque los últimos 2 kilómetros de la ruta, debido a una corriente de agua fría la temperatura ha bajado a 12,5ºC.

Durante las dos horas que ha durado la prueba, el nadador no ha podido tocar, en ningún momento, la embarcación que le ha acompañado y sólo se ha permitido el avituallamiento en tres ocasiones para mantener la correcta hidratación del cuerpo y evitar hipotermias ya que nada sin neopreno. El catalán ha tenido la mar en calma y el hecho de alcanzar el reto a las primeras horas de la mañana ha evitado que el nadador se encontrara con los vientos más fuertes que soplan cerca de la Costa sudafricana.

Desde Blouberg, y ya con la travesía completada, Miquel Suñer ha mostrado muy emocionado por el “significado simbólico de la travesía, que aquí llaman Freedom Swim (en referencia a la prisión que acogió la isla durante siglos y donde Nelson Mandela se pasó más de 18 años detenido) y por la atracción que siento por este continente y en concreto por Ciudad del Cabo “.

Además, el nadador catalán ha logrado la hazaña en solitario ya que en esta ocasión lo ha afrontado sin su equipo de confianza. “Ha sido un reto dentro de otro reto porque logísticamente y organizativamente me lo he hecho solo esta vez. Las condiciones marítimas eran perfectos para conseguirlo, aunque la baja temperatura del agua en el último tramo de la travesía, unos 12,5 grados, ha hecho que los últimos 2 kilómetros hayan sido muy extremos “.

Suñer ha mostrado muy satisfecho del cruce y destacó que la experiencia le ha permitido compartir, incluso, un rato de travesía con un par de focas o navegar con un grupo de delfines.

Durante todo el recorrido, el nadador catalán ha estado acompañado por una barca de apoyo con un juez que ha certificado la prueba por parte de la CLDSA (Cape Town Long Distance Swimming Association) y personal de apoyo que ha controlado su rendimiento.

Suñer insiste en que se trata “de una de las travesías más pintorescas del mundo con el horizonte de la Ciudad del Cabo y la espectacular Table Mountain considerada una de las 7 maravillas naturales del mundo presidiendo todo el recorrido”.

El primer contacto de Suñer con Ciudad del Cabo fue en diciembre de 2012 cuando después de conseguir la Triple Corona (uno de los galardones más importantes de la natación en mar abierto) se instaló a descansar pero también a entrenar. Desde entonces Suñer se quedó maravillado por una de las comunidades de nadadores de aguas abiertas más extremas del mundo. Allí conoció a Theodore Yach, el nadador sudafricano con más travesías de Robben Island en su currículum (unos 89 cruces).

Desde el primer cruce realizado con éxito en 1909 por Henry Hooper, la travesía de Robben Island es deseada por nadadores extremos de todo el mundo cautivados por el reto físico que la prueba supone y por el gran simbolismo histórico que rodea la isla.